Calentando motores...
En breve comienza otro curso universitario y me pregunto si algo habrá cambiado para algunas personas, está claro que para muchas otras sí. Tras varios meses de acontecimientos sociales y políticos quiero creer que vamos a llegar a nuestras facultades y esa pachorra estudiantil se habrá evaporado un poco. ¿Por qué deberíamos seguir con temores si hemos aprendido a enfrentarlos?
Trato de imaginar que muchas cosas serán diferentes y al mismo tiempo sonrío por dentro fantaseando con dar una patada a la estampa de siempre: profesores y alumnos, arriba y abajo, roles, obsolescencia académica, bocas cerradas, alumn@s "peleon@s" pasto de críticas, jajaja ;) y otros miles de nuevos títulos esperando ir a recoger su cartilla del paro...esperanzador.
Hace tiempo que lo gritamos, esto no tiene que seguir siendo así, hemos despertado y tomado una gran taza de café cargado y sin azúcar...
sábado, 20 de agosto de 2011
viernes, 24 de junio de 2011
Por acciones más directas y pacíficas
Entrada escrita por una compañera de Pedagogía: Lis
El siguiente enlace es un video acerca del proyecto de interconexión entre Francia y España, que atenta contra el medio ambiente.
La MAT ¿a dónde nos lleva el progreso?
El siguiente enlace es un video acerca del proyecto de interconexión entre Francia y España, que atenta contra el medio ambiente.
La MAT ¿a dónde nos lleva el progreso?
POR ACCIONES MÁS DIRECTAS Y PACÍFICAS
Está claro que las quejas y protestas burocráticas, no nos llevan más que a retrasar nuestras acciones, mientras otros se lucran de nuestra frustración. Así que ... mientras un grupo encauza su energía hacia el intento de ganar en los tribunales y demostrar además la compra de estos mismos por el capital más poderoso, acciones como está paralizan la opresión y suponen altos costos a las empresas, con los que no contaban. Costos que además paralizan sus ingresos, algo que ningún empresario está dispuesto a pasar. jejejeje Me parece una idea BRILLANTE.
¡¡¡POR ACCIONES DIRECTAS!!!
miércoles, 4 de mayo de 2011
¿Biblioteca o cafetería?
Muchos/as de nosotros/as estamos ya bastante cansados/as del ruido constante que hay en la biblioteca de nuestra facultad. Pero de poco sirve, teniendo en cuenta que la mayoría entra por la puerta hablando a voces, se sientan y comienzan a "susurrar" (y eso con suerte, que también hay quien se siente como en su casa y habla igual de alto que cuando entró por la puerta), se habla por tlf. sin problema (¿para qué molestarse en salir?) y por último, la maravillosa sala de trabajo, a la que deberían cambiarle nombre y llamarla "sala de gritos", porque ahí dentro no trabaja ni Dios, y aunque quisiera, no podría.
Y lo más absurdo es que todo esto suceda en nuestra facultad.
Parece ser que precisamente en esta facultad, es donde más falta hace la educación, porque brilla por su ausencia.
Propongo que se le cambie el nombre a la biblioteca, y se llame "Cafeteria 2", o cualquier nombre más ingenioso, cualquiera, menos biblioteca.
Una queja más que quedará en el aire.
Y lo más absurdo es que todo esto suceda en nuestra facultad.
Parece ser que precisamente en esta facultad, es donde más falta hace la educación, porque brilla por su ausencia.
Propongo que se le cambie el nombre a la biblioteca, y se llame "Cafeteria 2", o cualquier nombre más ingenioso, cualquiera, menos biblioteca.
Una queja más que quedará en el aire.
martes, 26 de abril de 2011
¡Buscad y encontraréis! (La indiferencia: la peor de las actitudes)
"Es cierto, las razones para indignarse pueden parecer hoy menos nítidas o el mundo demasiado complejo. ¿Quién manda?, ¿quién decide? No siempre es fácil distinguir entre todas las corrientes que nos gobiernan. Ya no se trata de una pequeña élite cuyas artimañas comprendemos perfectamente. Es un mundo vasto, y nos damos cuenta de que es interdependiente. Vivimos en una interconectividad como no ha existido jamás. Pero en este mundo hay cosas insoportables. Para verlo, debemos observar bien, buscar. Yo les digo a los jóvenes: buscad un poco, encontraréis. La peor actitud es la indiferencia, decir "paso de todo, ya me las apaño". si os comportáis así, perdéis uno de los componentes esenciales que forman al hombre. Uno de los componentes insdipensables: la facultad de indignación y el compromiso que la sigue".
Extracto de ¡Indignaos!, Stéphane Hessel (2011)
Extracto de ¡Indignaos!, Stéphane Hessel (2011)
jueves, 21 de abril de 2011
miércoles, 20 de abril de 2011
Me duelen mis ilusiones
Esta es la entrada con la que una compañera se expresaba en una red social, nos gustó y por ello hemos querido publicarla en este blog, ¡gracias Tere!
¿Que más se necesita para llegar al límite?
¿hasta donde estamos dispuestos a aguantar?
¿hasta donde llega tu egoísmo, tu pachorra, tu conformismo?
¿de verdad crees que el tema no va contigo?
¿sois conscientes al menos del tipo de sociedad que tenemos?
Supongamos que si...¿pensáis quedaros quietos?
preguntas "sin respuesta" (dando por hecho que ni Dios leerá esto, y eso que estamos ya casi en Semana Santa...) que lanzo al aire, intentando una vez más que la gente, vosotros y vosotras os paréis a pensar, a informaros, a conocer. Tan fácil y tan difícil como eso. Tenéis los ojos vendados, salid de vuestra maldita caverna y abrid los ojos ante el mundo que tenéis delante. Puede que me vuelva loca un día, puede que no llegue a ver cumplidas mis ilusiones antes de que el motor que mueve mi vida se pare en seco; pero aún así me compensa, me compensa mucho más cabrearme y volverme loca ante el mundo que veo y quiero cambiar. Hay tantísimas cosas por hacer, tanto por construir y cambiar y tan pocas las "armas"...La educación es el arma fundamental para cambiar el mundo, y por desgracia la que menos se usa, porque es en este mundo corrupto en el cual la simplicidad es la reina y señora dominante, se manipula hasta la educación que recibimos, TODO, absolutamente todo no es más que un simple espejismo de lo que realmente es. Y sólo caes en la cuenta cuando estás en el meollo del asunto y despiertas de golpe y porrazo. Imaginad que os despiertan todas las mañanas con un jarro de agua fría, pues de esa manera he tenido que despertar yo, de esa manera he podido ser consciente de toda la basura que nos rodea, de todos los principios y valores falsos que nos inculcan, de que todo lo posible que nos venden en teoría se torna negro a la hora de llevarlo a la práctica, porque no dejan de ser utopías. Porque el cambio está en nosotros, en nuestra pequeña revolución interna. Porque sé que igual yo sola no puedo cambiar el mundo, pero intentaré por todos mis medios cambiar mi pequeño entorno.
Asi que, si aún alguien me lee, sólo se me ocurre pediros, que os preocupéis más por conocer porque sólo así podréis entender. Mi misión no es más que la de provocar la chispa que avive el fuego, el fuego interior que todos tenemos dentro y que se preocupan de manera subliminal aunque concienzuda de extinguir aquellos a los que no le interesa que la gente, personas como tú y como yo, como el vecino de enfrente o como tu prima piensen y sean críticos.En fin. SOCORRO.
¿hasta donde estamos dispuestos a aguantar?
¿hasta donde llega tu egoísmo, tu pachorra, tu conformismo?
¿de verdad crees que el tema no va contigo?
¿sois conscientes al menos del tipo de sociedad que tenemos?
Supongamos que si...¿pensáis quedaros quietos?
preguntas "sin respuesta" (dando por hecho que ni Dios leerá esto, y eso que estamos ya casi en Semana Santa...) que lanzo al aire, intentando una vez más que la gente, vosotros y vosotras os paréis a pensar, a informaros, a conocer. Tan fácil y tan difícil como eso. Tenéis los ojos vendados, salid de vuestra maldita caverna y abrid los ojos ante el mundo que tenéis delante. Puede que me vuelva loca un día, puede que no llegue a ver cumplidas mis ilusiones antes de que el motor que mueve mi vida se pare en seco; pero aún así me compensa, me compensa mucho más cabrearme y volverme loca ante el mundo que veo y quiero cambiar. Hay tantísimas cosas por hacer, tanto por construir y cambiar y tan pocas las "armas"...La educación es el arma fundamental para cambiar el mundo, y por desgracia la que menos se usa, porque es en este mundo corrupto en el cual la simplicidad es la reina y señora dominante, se manipula hasta la educación que recibimos, TODO, absolutamente todo no es más que un simple espejismo de lo que realmente es. Y sólo caes en la cuenta cuando estás en el meollo del asunto y despiertas de golpe y porrazo. Imaginad que os despiertan todas las mañanas con un jarro de agua fría, pues de esa manera he tenido que despertar yo, de esa manera he podido ser consciente de toda la basura que nos rodea, de todos los principios y valores falsos que nos inculcan, de que todo lo posible que nos venden en teoría se torna negro a la hora de llevarlo a la práctica, porque no dejan de ser utopías. Porque el cambio está en nosotros, en nuestra pequeña revolución interna. Porque sé que igual yo sola no puedo cambiar el mundo, pero intentaré por todos mis medios cambiar mi pequeño entorno.
Asi que, si aún alguien me lee, sólo se me ocurre pediros, que os preocupéis más por conocer porque sólo así podréis entender. Mi misión no es más que la de provocar la chispa que avive el fuego, el fuego interior que todos tenemos dentro y que se preocupan de manera subliminal aunque concienzuda de extinguir aquellos a los que no le interesa que la gente, personas como tú y como yo, como el vecino de enfrente o como tu prima piensen y sean críticos.En fin. SOCORRO.
martes, 19 de abril de 2011
Jóvenes durmientes
Érase una vez un lejano reino donde los niños eran dotados con el don de la imaginación y la fantasía. Gracias a esto ellos podían jugar libremente creyendo en sí mismos y en sus posibilidades. También crecían con una enorme capacidad para tener ideas propias y no aceptar todo lo que los mayores les imponían.
Pero un día llegó una bruja malvada que quería ser la más poderosa y echó una maldición a todos los niños:
"Iréis todos a las mismas escuelas, veréis la tele durante horas y jugaréis con máquinas. Cuando lleguéis a la mayoría de edad vuestras mentes estarán adormecidas"
Y desde entonces en el mundo pasó de todo pero nadie hizo nada.
¿Qué hay de extraño aquí?
a) Las brujas no existen
b) ¿Dónde están las perdices?
c) No es un cuento
Pero un día llegó una bruja malvada que quería ser la más poderosa y echó una maldición a todos los niños:
"Iréis todos a las mismas escuelas, veréis la tele durante horas y jugaréis con máquinas. Cuando lleguéis a la mayoría de edad vuestras mentes estarán adormecidas"
Y desde entonces en el mundo pasó de todo pero nadie hizo nada.
¿Qué hay de extraño aquí?
a) Las brujas no existen
b) ¿Dónde están las perdices?
c) No es un cuento
martes, 5 de abril de 2011
No presencial
Se crea mucho debate en torno al tema de la no presencialidad, tanto entre profesores, como entre los propios compañeros/as.
Este curso más que nunca he elegido, por propia iniciativa y por desmotivación, no asistir a gran parte de las clases. Y no es por vagueza o pereza como muchos/as pueden pensar, sino porque me niego a estar sentada en una silla escuchando durante una hora o dos, los mismos debates, el mismo lenguaje que pretende disfrazar la desigualdad poniéndole nombres bonitos como "atención a la diversidad", repasando la misma teoría que llevamos interiorizando desde que empezamos la carrera,y en fin, perdiendo el tiempo.
Un día en una clase un profesor nos dijo que debíamos decidir que era más importante: la nota de nuestro expediente y seguir las normas sin cuestionarlas, o centrarnos en nuestro propio desarrollo personal, leyendo, debatiendo y reflexionando sobre aquello que realmente mueve nuestros intereses y motivaciones. Yo elijo lo segundo, aunque es hipócrita pensar que llegaré lejos con esta opción.
Aún así, no voy a ir en contra de mis principios, que para eso estoy cursando una educación que yo he elegido que debe ser libre para todos/as, por tanto, es respetable mi decisión, y la de cualquier/a compañero/a que elija no asistir a clase, sea por el motivo que sea.
Estoy cansada de que me manden a la UNED (y de que me la pinten de universidad pública cuando no lo es, echadle un vistazo a los precios de la matrícula y de los libros), de que intenten convencerme de que una carrera como Pedagogía se puede entender a través de libros y apuntes, de hipocresías, de estar sentada en un aula debatiendo sobre qué hay que cambiar en la educación mientras no hacemos nada, no sólo nosotros/as, sino los/as propios/as profesores/as.
"Mi escolarización no sólo fue un fracaso en tocante a enseñarme lo que decían enseñarme, sino que me impidió a tal punto ser educado que me enfurece pensar en lo mucho que podría haber aprendido en casa por mí mismo".
-Bernard Shaw-
Este curso más que nunca he elegido, por propia iniciativa y por desmotivación, no asistir a gran parte de las clases. Y no es por vagueza o pereza como muchos/as pueden pensar, sino porque me niego a estar sentada en una silla escuchando durante una hora o dos, los mismos debates, el mismo lenguaje que pretende disfrazar la desigualdad poniéndole nombres bonitos como "atención a la diversidad", repasando la misma teoría que llevamos interiorizando desde que empezamos la carrera,y en fin, perdiendo el tiempo.
Un día en una clase un profesor nos dijo que debíamos decidir que era más importante: la nota de nuestro expediente y seguir las normas sin cuestionarlas, o centrarnos en nuestro propio desarrollo personal, leyendo, debatiendo y reflexionando sobre aquello que realmente mueve nuestros intereses y motivaciones. Yo elijo lo segundo, aunque es hipócrita pensar que llegaré lejos con esta opción.
Aún así, no voy a ir en contra de mis principios, que para eso estoy cursando una educación que yo he elegido que debe ser libre para todos/as, por tanto, es respetable mi decisión, y la de cualquier/a compañero/a que elija no asistir a clase, sea por el motivo que sea.
Estoy cansada de que me manden a la UNED (y de que me la pinten de universidad pública cuando no lo es, echadle un vistazo a los precios de la matrícula y de los libros), de que intenten convencerme de que una carrera como Pedagogía se puede entender a través de libros y apuntes, de hipocresías, de estar sentada en un aula debatiendo sobre qué hay que cambiar en la educación mientras no hacemos nada, no sólo nosotros/as, sino los/as propios/as profesores/as.
"Mi escolarización no sólo fue un fracaso en tocante a enseñarme lo que decían enseñarme, sino que me impidió a tal punto ser educado que me enfurece pensar en lo mucho que podría haber aprendido en casa por mí mismo".
-Bernard Shaw-
domingo, 3 de abril de 2011
Cambiar la educación para cambiar el mundo
"Pero la violencia no se expresa solamente, o nisiquiera principalmente, en asesinatos y guerras. La esencia de la violencia radica en la insensibilización ante el dolor y la muerte del prójimo, una condición desalmada que también se pone de manifiesto en las decisiones que anteponen el lucro a la vida. La mayor parte de los problemas de injusticia constituyen la expresión de una implícita violencia, que, percibida como tal engendra a su vez, violencia-desde la escuela primaria al terrorismo. Y, sobre todo, entra en juego una violencia implícita- es decir una inhumanidad enmascarada-en la decisión del mundo de regirse según los intereses de sus adinerados hombres de negocios a costa de grandes sufrimientos, pobreza, destrucción y desamparo por parte de una fracción alarmantemente creciente de la población.
(...) Estamos ante un holocausto oculto, una patología social de dimensiones y consecuencias gigantescas.
(...) Nuestra mejor alternativa, me parece, es la de prevenir en vez de curar a través de la salud pública y, especialmente, a través de la educación."
- Claudio Naranjo -
(...) Estamos ante un holocausto oculto, una patología social de dimensiones y consecuencias gigantescas.
(...) Nuestra mejor alternativa, me parece, es la de prevenir en vez de curar a través de la salud pública y, especialmente, a través de la educación."
- Claudio Naranjo -
jueves, 10 de marzo de 2011
¿Cuál es la gota que colma el vaso?
¿Cuánto más vamos a soportar este tipo de formación?
¿Cuánto más vamos a callar?
¿Qué haremos el día de mañana? (aquellos/as que no queremos ser docentes ni orientadores ni opositar, porque aunque intenten hacernos creer lo contrario, hay muchas otras salidas).
Para mí, el vaso está colmado desde hace tiempo, lo que no entiendo es como gran parte de mis compañeros/as no comparten esta frustración, o al menos, no la manifiestan.
Reconozco que yo tampoco estoy haciendo una gran labor escribiendo en un blog que quizás no vaya a ninguna parte, pero estoy intentando aportar mi granito de arena, tal vez si todos nos implicaramos en un cambio, y no tiene por qué ser este blog ni mucho menos, otro gallo cantaría.
A mí me parece absurdo ir a clase y tener que volver a casa en menos de una hora porque un/a profesor/a no se ha organizado en absoluto, la clase se ha convertido en un caos, y la mejor solución que se le ocurre es mandarnos a casa. Creía que estaba en la universidad y no en el instituto.
Me parece absurdo asistir a unas clases con profesores prepotentes, desinteresados, desorganizados, que me exigen responsabilidades pero se olvidan de las suyas propias como educadores.
Pero no voy a contar anécdotas de clase, aunque lo cierto es que ya llevamos acumuladas unas cuantas y el cuatrimestre acaba de empezar.
No propongo nada en concreto más que abrir los ojos ante nuestra absurda realidad, nuestra incompleta formación, problemas de organización, de planificación, de horarios, de aulas y un largo etc. interminable.
Hace unos días, hablando con una compañera en cafetería, me dijo:
"La titulación de Pedagogía deberían quitarla durante unos años y dedicar el tiempo a reorganizarla y reconstruirla, empezando por las asignaturas y terminando por los profesores".
Ya que a veces se nos ha acusado de hablar sin aportar soluciones, para mí, esa es la única solución.
¿Cuánto más vamos a callar?
¿Qué haremos el día de mañana? (aquellos/as que no queremos ser docentes ni orientadores ni opositar, porque aunque intenten hacernos creer lo contrario, hay muchas otras salidas).
Para mí, el vaso está colmado desde hace tiempo, lo que no entiendo es como gran parte de mis compañeros/as no comparten esta frustración, o al menos, no la manifiestan.
Reconozco que yo tampoco estoy haciendo una gran labor escribiendo en un blog que quizás no vaya a ninguna parte, pero estoy intentando aportar mi granito de arena, tal vez si todos nos implicaramos en un cambio, y no tiene por qué ser este blog ni mucho menos, otro gallo cantaría.
A mí me parece absurdo ir a clase y tener que volver a casa en menos de una hora porque un/a profesor/a no se ha organizado en absoluto, la clase se ha convertido en un caos, y la mejor solución que se le ocurre es mandarnos a casa. Creía que estaba en la universidad y no en el instituto.
Me parece absurdo asistir a unas clases con profesores prepotentes, desinteresados, desorganizados, que me exigen responsabilidades pero se olvidan de las suyas propias como educadores.
Pero no voy a contar anécdotas de clase, aunque lo cierto es que ya llevamos acumuladas unas cuantas y el cuatrimestre acaba de empezar.
No propongo nada en concreto más que abrir los ojos ante nuestra absurda realidad, nuestra incompleta formación, problemas de organización, de planificación, de horarios, de aulas y un largo etc. interminable.
Hace unos días, hablando con una compañera en cafetería, me dijo:
"La titulación de Pedagogía deberían quitarla durante unos años y dedicar el tiempo a reorganizarla y reconstruirla, empezando por las asignaturas y terminando por los profesores".
Ya que a veces se nos ha acusado de hablar sin aportar soluciones, para mí, esa es la única solución.
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